El castillo de Trebont
no era un castillo «normal», y quienes lo habitaban, tampoco; eran
fantasmas, pero fantasmas raros, ra-
ros, donde los haya. Jamás
nadie había oído hablar de la maldición de la camiseta apretada,
ni del embrujo de los zapatos de las malas pulgas o del
encantamiento del lloriqueo constante, nadie excepto Mora,
Broncas y Sensible, que eran los que los sufrían. Pero, si ya
tenían bastante con esto, cierto día las cosas se complicaron
más todavía. Cataclás, un mago deseoso de ganar fama, desencantó
el castillo y, de repente, se quedaron sin casa donde vivir, y
¡vaya lío que se armó en el pueblo! ¡Un caos, un auténtico caos!
Así comienza la aventura de Mora,
Broncas y Sensible que, en su búsqueda por recuperar su hogar,
vivirán todo tipo de situaciones graciosas y disparatadas, pues
el mundo, como comprobarán, no está hecho para los fantasmas,
aunque tampoco para un mago como Cataclás…